Nataya, el amor que te supe dar
es diferente de todo el amor
que yo sabia dar.
Es mucho más que eso,
es mucho más.
Nataya, los ojos que reflejan al cielo,
esos tan parecidos a los tuyos.
No son como los míos
no como los míos.
Hay días que se van silenciosos y vacíos
pero tus días no son así.
Tus días son de mucha luz
no son como los míos
no como los míos.
Nataya, tu nombre grafiteado en aquella pared
de una fabrica en ruinas, no se borrara jamás.
No es como mi nombre frío e insensible
no es como el mío, no como el mío.
Nataya el olvido no besara tus labios
cuando muerda los míos.
Nataya sabes que me mata el frío
de las noches que no estas
haciendo frente conmigo.