Escribiré alegremente
los amores de la mesa,
refugiaré un pan para vos
porque tú no estarás aquí.
Frente al pan, hoy estaremos
en una mesa, reunidos,
buscando madre que nos besa
día a día, tiernamente.
Frente al pan, tú y yo allí
mirándonos entre un ají,
tú y yo, los dos, sólamente.
Frente al pan, nace y cesa
nuestro amor y frente al pan,
tú y yo, solos, frente al pan.
23 de octubre de 1988. Colegio San Ignacio