Que mi pasado, presente y futuro son una mentira.
Que el único lugar donde respiro
Es en los matices de la palabra escrita.
Que mi voz, no es mi voz
Y los versos que recitaba en tu oído
Solo eran los ecos de un corazón desvalido.
Si te dijese que me he inventado
En estas pocas coplas olvidadizas,
Llenando el aire de lamentos esperanzados,
Para luego hacerlos briza.
Porque mi cuerpo es una copia
De ese que duerme cada noche a tu lado.
Y que siempre fue mi boca
Una copa de vino marchitado.
Y si mis parajes son tu recuerdo,
Y mi tinta tu llanto desolado,
Rezaré para que sea distinta
La suerte de tu nuevo amado.
