Me encuentro apoyado sobre
mis brazos pensando en ti.
Sin embargo no te encuentras
a mi lado.
Miro a mi alrededor y simplemente
veo mis libros y mis escritos que he
creado para ti.
Me levanto y tiro todo lo que hay
cercas de mi; me lamento mucho
de no estar contigo físicamente,
solamente me puedo consolar
con tenerte muy adentro de mi
corazón.
Inclino mi cabeza y pienso que
llegara ese día que anhelo con
todo mi ser de poder estar junto
a ti y poder disfrutar de esta vida.
Iluminas cada pensamiento que
trasmito en todos mis escritos y
nunca los dejas solos.
No descansaré hasta estar contigo
hasta la eternida.


15 de octubre del 2003