Aprendí a amar, amándote
empecé a sentir, sintiéndote
supe entregar explorando ternuras
ofreciendo integridad.
Conocí que amarte,
es el arte de la más sublime inspiración,
descubrí que nací diseñada para ti;
sé que soy tu lienzo
y tú,
el fino pincel que pasea
su ingenio sobre mi norte,
que recorre apasionado
por mi sur y se posa
en perfecto complemento
en el origen de mi centro.
Se estaciona, seduce y se prolonga,
embriagándome con vehemencia,
imaginación y creatividad.
Amarte, es el arte
que envicia y alimenta
que encadena y crea
el ardoroso paisaje
que libera y enloquece.
Es el momento indefinible
dentro del tiempo.
Es el arte de alargar el instante,
hacerlo eterno
y plasmarlo en las entrañas
deteniendo sensaciones.
Es la dulce diferencia
que produce el llanto,
es reír, descansar y seguir.
Ser parte de tu arte
es ser molde de ti
es afinidad, coincidencia,
perfecta analogía.
Es, ¡divino idioma de felicidad!


