

Hombre de manos recias y fuertes
Seca estas gotas lacrimales que
Por mi faz corren siguiendo la ley
Gravitatoria hacia el piso.
Recoge así también mi quebrantado
Corazón que por el suelo se arrastra
Reconstruye y arrúllalo con calidez.
En tus brazos recios con seguridad
Valor nuevamente tomara; ilumíname
Con tus soles, brillantes y penetrantes
Que me endulzan eh iluminan.
Besadme con esos labios sedientos de amor,
Que tu soledad a logrado resquebrajar, hoy me
Entrego a ti, tómame que me dejaré llevar.
Ser que revives pasadas emociones
Nunca perdidas y siempre muy bien recordadas
Despertaste hadas adormecidas del amor, de ti de-pende que éstas concedan lo que desees.
Hoy tuya por fin seré si tú lo permites y si me lo permites y así demostrarte lo mucho que te quiero.
Quitadme de encima esta congoja y con tu ternura, mi vida en tu cuerpo se resguarde.
Le Pauli
