y tus pantalones rotos, con cabello pintado
y color de ojo impactante, no eras tú
el que con murmullos en mis cabellos
embriagabas mi alma de consuelo.
No eras tú ,más tus encantos risos negros
de llamas se habían embriagado, talvez, fue
un sueño, talvez no eras tú más tu sonrisa
inqueatante, me dijo que seguias siendo
arrogante, en diciembre te encontre y en el
mismo te dejé y ahora otro diciembre, como
otro transformado, llegaste a mi edén.
No eras tú , pero mi cuerpo quería creer, no eras
tú más mis lagrimas dolian y se nublaba mi ver,
no, ya lo se no eras tú, por que a lado de tus
largas mangas, otra dama te acompaña, y solo
se que no eras tú por que en la mañana de este
diciembre deje flores a tu tumba donde lloré lagrimas
de mi alma.
