Soy yo, tu ángel,
Ese que cada noche,
Estés donde estés,
Te cuida sin reproches.
El que te sabe querer.
Soy ángel tan simplemente,
Porque desde que estas aquí,
Se abrió el cielo celeste,
Justo delante de mí.
Y aunque nunca vuele,
Siento que lo hago junto a ti.
Óyeme, dime que percibes?
Soy yo, la brisa de tu alma,
Esa que te describe,
Que murmura que te ama.
Que recorre tus declives,
Que te besa con suavidad y calma.
Soy palabra sencillamente,
Porque me has enseñado a hablar,
Te incorporaste en mi mente,
Me enseñaste a frasear.
A ser dulce con la gente,
Me manifestaste el verbo amar.
Tócame, dime que sientes?
Soy yo, tu sentimiento,
Ese que no miente,
Que supera tu entendimiento.
Aquel que te hace fuerte,
Que acalla tus sufrimientos.
Soy emoción llanamente,
Porque estas dentro de mi corazón,
Clavada como una estaca en mi mente,
Concibiendo tanta pasión,
Que cada instante y tan fuertemente,
Enloquece a mi razón.
Tu reina de mis soñares,
Poema de amor sin escribir.
Oleaje de los mares,
Calma de mí existir.
Razón de mis pesares,
Cuando estas lejos de mi.
Piensa que si me faltaras,
Se quedaría sin alas el ángel.
Permanecería sin palabras.
Ya no seria el hombre aquel,
Tan colmado de sentimiento.
Quédate, así te podré querer.
Ruben Dario.


