Un nuevo amanecer me despierta,
Y con el la noticia menos pensada.
El diario matutino tiene en su portada,
Como título principal, una muerte inesperada.
Se murió el amor…
Un aberrante ser humano,
Le arrebato el sentimiento de las manos,
Ni cupido… ha podido salvarlo.
Falleció al instante,
Aunque no se oyó su gemir,
Dicen por ahí
Que sabía que debía sucumbir.
Se murió el amor…
Se detuvo el latir de su corazón,
Nadie aun encuentra la razón,
Hay muchas hipótesis, mucha desilusión.
Fue una puñalada rastrera,
Que inmortalizo para siempre,
El semblante transparente,
Que unía a la gente.
A tantas guerras sobrevivió,
Cantidad de veces se sintió abatido,
Tantos lo han desconsiderado,
Otros lo han echado al olvido.
Y hoy que sucumbió muchos lo recuerdan,
Todos aquellos que lo ignoraban,
Lloran como si pudieran
Traerlo nuevamente a la vida.
Se murió el amor…
Hace tiempo que lo ha hecho,
Recién hoy se descubrió,
Porque no estaba en su lecho.
Tantas veces lo han matado
Y otras tantas lo harán,
Pues el ser humano es desconsiderado,
No sabe del verbo amar.
Pues para cuando se den cuenta,
Seguro ya será tarde,
Pues todos de el hacen alarde,
Pero jamás lo llevan en cuenta.
Se murió el amor…
Y lo hace día a día.
Que despierte la humanidad,
Que el amor es la mejor compañía.


