Mensaje
por Doral » 26 Sep 2006, 17:26
He leído y analizado tu relato plasmado a manera de grito desesperado. Y coincido totalmente con Karyanna en que tienes que cortar por lo sano, pero desde su raíz inmediatamente. No esperar a que las cosas sean más graves de lo que yá son en tu desintegrado hogar.
El hombre llega, hasta donde la mujer se lo permite. No importa que se trate de quien se trate, incluyendo al mismo padre de nuestros hijos, con más razón hay que actuar de manera urgente.
Desconozco de quién dependes económicamente, si trabajas o nó, pero sea lo que sea, creo que el tener tu propio patrimonio te hará sentir independiente y menos atada a tener que depender de "El" para todo. La mujer es tan capaz como el hombre de proyectarse en todos los ámbitos de la sociedad, sugiero en primer lugar, asegures el bienestar emocional, económico y social de tus hijos. Has como dice Kary, busca los apoyos gubernamentales de tu lugar de orígen, platica con los servidores públicos ampliamente sobre tu situación y ampárate ante una procuraduría de la defensa de la mujer y la familia, ya que no es posible continuar así, o terminarás loca de verdad, sé de lo que hablo porque lo he vivido en mi propio pellejo.
Amiguita, tomar decisiones de ésta índole no es fácil, pero nadie sabe de lo que es capáz hasta que lo intenta. Te liberas y tu espíritu crece, empezarás por pertenecerte a ti misma para que tus hijos vean a una mamá feliz y no a una mujer ahogada en el charco de la compasión por si misma viviendo en un verdadero infierno como el que yo viví, hasta que me harté de sufrir y dije: ¡AL CUERNO CON TODO!, ¿QUIEN SE HA CREIDO QUE ES ESTE SEÑOR PARA MALTRATAR HASTA A SU PROPIA FAMILIA?.
El resto ya lo has de imaginar...se vino el peregrinaje por los centros de ayuda, barras de abogados y procuradurias de apoyo al menor de edad, hasta que finalmente mi situación terminó en un divorcio necesario. Mis hijos ahora son adultos felices, egresados de distintas facultades de la Universidad Autónoma de México y yo estoy recién empezando a difrutar de nuevo mi vida de soltera... Soy feliz, muy feliz porque hago lo que quiero, lo que me gusta hacer, ¿sabes qué es?.....¡ESCRIBIR!.
Un enorme abrazo desde mi corazón,
Doral.
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