
<center>Dando palos de ciego en plena luz,
aparece la falsa musa ,
haciendo dictados a la hoja blanca,
moviendo acentos, tildes, toda elegancia.
Ternura, amor, desamor, risa,
todas palabras entre comillas...
Como levantar una copa vacía
poesía sin sabor.
Corazones vacíos, almas insolentes,
esperando la llegada de su séquito,
flores muertas a su paso,
de alfombra la verdadera poesía.
La tierra se desangra, el cielo gime,
las hadas y los duendes se esconden...
La Gran Musa cierra la puerta con cerrojo
para darle paso a los versos muertos,
poesía sin sabor....